Selva, Las Palmas

Punta Mita, Nayarit
2025

El Proyecto de Selva las Palmas se desarrolla sobre un terreno de 1.5 hectáreas en el corazón de la Península de Punta Mita en la Costa de Nayarit.

Al no contar con vistas al mar ni al campo de golf el reto fue convertirlo en destino y crear la sensación de que siempre estuvo ahí. Desde un inicio, acordamos con el desarrollador y el equipo de paisajismo que sería fundamental restituir la vegetación endémica de la Península y que, de la mano de la arquitectura, lográramos crear el destino que teníamos en mente, un enclave céntrico desde el cual los residentes pudieran tener fácil acceso a todos los atractivos que ofrece Punta Mita.

El terreno original estaba desmontado y conformado por dos mesetas con un desnivel importante y rodeado por un anillo de vegetación que editaba favorablemente el contexto. Existía un proyecto anterior no construido, del cual únicamente se conservaron los parámetros básicos de densidad y número de unidades.

Se proponía crear algo fresco que se diferenciara de la primera sección de Palmas y del resto de la arquitectura de Punta Mita pero que al mismo tiempo se integrara al espíritu de la Península. Siguiendo los parámetros y lineamientos establecidos por Punta Mita / DINE, diseñamos diez casas en dos secciones del terreno: seis en la meseta superior y cuatro en la inferior. El diseño conceptual toma como referencia el trabajo del arquitecto cingalés Geoffrey Bawa, evitando caer en una estética temáticamente asiática, pero inspirándose en sus principios de integración con el entorno y articulación espacial.

Se diseñó una Casa Tipo que pudiera alojar el programa sin comprometer la calidad de los espacios. Los volúmenes de habitaciones, dispuestos en dos niveles y alineados verticalmente, se separan mediante un patio central. Desde este núcleo nace perpendicularmente el volumen social, de un solo nivel, permitiendo una secuencia espacial transparente entre acceso, sala-comedor, terraza y alberca. El garaje, planteado como un volumen suelto, remata la composición con ligereza. Cada elemento fue concebido como parte de un sistema articulado, donde la separación física refuerza la lectura formal del conjunto.

El acceso a la Casa no es convencional y se da a través de una esclusa entre dos muros de piedra ortogonal a ellos. Este acceso, y el acceso asimétrico a la Casa misma, buscan romper con la formalidad de un acceso tradicional y ser más en el espíritu de una Casa de costa/selva. Los muros de piedra no solo dan textura, sino que, a través de su altura, logran dar privacidad sin ahogar la sensación ni las vistas.

Una vez resuelta la Casa Tipo, la espejeamos y desfasamos para dar soltura y movimiento a cada par de casas y así sucesivamente a los cinco pares buscando acomodarlas óptimamente a la irregularidad del terreno. Uno de los retos fue acomodar la densidad permitida sin perder la privacidad entre las casas la cual se va a lograr en gran medida a través del paisajismo.

Una decisión clave en términos del conjunto fue transformar el circuito vehicular en un trazo de un solo sentido, permitiendo reducir significativamente el área de rodamiento e incrementar las áreas verdes; la conexión final se resuelve mediante un puente que reintegra la circulación al conjunto.

Con el tiempo, la vegetación madurará y Selva Las Palmas se fundirá con su entorno, cumpliendo la premisa original: crear un destino que parezca que siempre ha estado ahí.

Fotografía: Juan Rozada
Fotografía: Gabriel López Morton
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Luis Hernández
Fotografía: Juan Rozada
Fotografía: Gabriel López Morton